Cómo garantizamos que cada evaluación de accesibilidad que entregamos sea rigurosa, consistente y genuinamente útil para los comités de administración que navegan el cumplimiento de la OGUC.
Un compromiso de calidad no es una frase de marketing — es un conjunto de estándares específicos y verificables que rigen cómo realizamos cada evaluación, redactamos cada informe e interactuamos con cada comité. Esta página explica cuáles son esos estándares y cómo se manifiestan en nuestro trabajo cotidiano.
Trabajamos en un ámbito donde la calidad de lo que entregamos tiene consecuencias directas para personas reales: residentes que dependen de rutas accesibles, comités que necesitan tomar decisiones financieras sólidas y administradores de edificios que tienen responsabilidad legal. Ese contexto moldea todo nuestro enfoque.
Nuestros estándares de calidad no son declaraciones aspiracionales. Son compromisos operativos que definen cómo se ve cada evaluación de Nolxedi — independientemente del tamaño, la ubicación o la complejidad del edificio.
Cada evaluación que realizamos se sustenta en estos cuatro principios fundamentales.
Utilizamos instrumentos de medición calibrados para cada dimensión física. Las pendientes de rampas, anchos de pasillos, espacios libres en puertas y alturas de artefactos se registran con la precisión que exige la OGUC — no se estiman ni se aproximan.
Cada hallazgo en nuestros informes cita el artículo OGUC específico al que se refiere. No hacemos afirmaciones generales sobre el cumplimiento — vinculamos cada observación al texto normativo exacto que la regula.
Nuestros informes explican no solo qué encontramos, sino cómo lo medimos, qué estándar aplicamos y por qué un hallazgo fue clasificado como crítico, moderado o menor. El razonamiento siempre es visible.
Escribimos informes para comités, no para otros consultores. Cada recomendación incluye un rango de costo, una secuencia de implementación sugerida y orientación en lenguaje claro — para que quienes necesitan actuar puedan hacerlo.
Cada hallazgo va acompañado de documentación fotográfica tomada durante la visita en terreno. Las fotos están etiquetadas, con leyendas y referencias cruzadas a la sección correspondiente del informe, creando un registro auditable de la evaluación.
Aplicamos el mismo protocolo de inspección estructurado a cada edificio que evaluamos. Esta consistencia garantiza que los informes sean comparables entre evaluaciones y que ningún elemento se pase por alto.
Nuestros informes de evaluación siguen un formato estructurado diseñado para servir a múltiples audiencias: miembros del comité que necesitan entender los hallazgos, administradores que necesitan planificar y presupuestar, y participantes de asambleas que necesitan votar sobre los gastos propuestos.
Una visión concisa del estado actual de accesibilidad del edificio, el número total de brechas identificadas y la distribución de hallazgos por nivel de severidad. Esta sección está escrita para ser comprendida sin necesidad de leer el informe completo.
Cada elemento evaluado — rampa, pasillo, ascensor, instalación de señalética, baño, estacionamiento — tiene su propia sección con las mediciones tomadas, el artículo OGUC aplicable, la brecha observada (si la hay), la clasificación de severidad y la documentación fotográfica.
Todas las intervenciones se listan en orden de prioridad, con cada ítem mostrando: una descripción en lenguaje claro del trabajo requerido, el artículo OGUC que lo exige, un rango de costo estimado basado en tarifas habituales de contratistas en Santiago, y una fase de implementación sugerida.
Las intervenciones se agrupan en fases sugeridas — típicamente Fase 1 (crítica, inmediata), Fase 2 (moderada, en 12 meses) y Fase 3 (menor, en 24 meses) — con el costo total estimado por fase para apoyar la planificación presupuestaria.
El texto completo de cada artículo OGUC citado en el informe se reproduce en un apéndice, para que los comités tengan la base legal de cada recomendación en un solo documento, sin necesidad de consultar fuentes externas.
Nuestras evaluaciones son realizadas por profesionales con formación en arquitectura, ingeniería civil o terapia ocupacional — disciplinas que proporcionan la base técnica necesaria para evaluar los elementos constructivos según los estándares de accesibilidad.
Cada evaluador que realiza visitas en terreno para Nolxedi está capacitado en nuestro protocolo de inspección y familiarizado con los requisitos de accesibilidad vigentes de la OGUC. Antes de que cualquier informe sea finalizado, es revisado por un miembro senior del equipo para verificar consistencia y exactitud.
Mantenemos un proceso interno de revisión de calidad en el que un segundo profesional revisa cada informe antes de entregarlo al cliente. Este paso de revisión por pares detecta inconsistencias, verifica las citas normativas y garantiza que las intervenciones recomendadas sean técnicamente sólidas.